A fines del siglo XIX varios artistas plásticos estadounidenses estaban al pendiente de la evolución estética en Europa. Uno de los casos más relevantes es el del pintor John Singer Sargent (1856-1925). Originario de Boston, estudió pintura en Florencia y París en plena época del Impresionismo. Sin embargo, en su mejor etapa optó por la vertiente realista y la gran tradición de autores como Diego Velázquez (1599-1660).  Así como el escritor Henry James (1843-1916) se convirtió en el más europeo de los literatos estadounidenses, Sargent adoptó sabiamente la influencia del Viejo continente y fue el pintor favorito del la aristocracia londinense. Sus retratos, con un excepcional manejo del claroscuro, alcanzan gran profundidad sicológica y, vistos hoy, hacen eco de un mundo opulento, plácido y decadente. En los últimos años de su carrera incursionó en el paisaje y el desnudo masculino y dibujó escenas de la Primera Guerra Mundial. Nada mejor que olvidarse del hostil mundo que nos rodea y recorrer su galería aquí