En 1932, el belga Paul Otlet tuvo una gran idea visionaria: en su Tratado de la documentación, propuso que toda la información generada por el pensamiento humano estuviera disponible de manera universal y se administraría en índices y sería enviada según pedido a distintas pantallas distribuidas. Su empleo reuniría otros medios: cine, fonógrafo, radio y televisión, en forma de un nuevo libro… algo muy similar a internet.
Prepara el nombre que más te guste para tu página de internet. La ICANN (Internet Corporation for Assigned Names and Numbers), el organismo encargado de regular y asignar los nombres de los dominios en la red, aprobó una iniciativa que permite crear direcciones con casi cualquier palabra; si antes se permitía usar el famoso .com y otros similares, como .net o .gob, ahora cualquier nombre puede servir para armar una dirección electrónica. Podríamos armar, por ejemplo, elblog.muyinteresante, o datosmuyinteresantes.laeditorial, etc. Esto abre una nueva etapa en la historia de internet, y su vigencia comenzará a partir del 2009. Además, se aprobó otra propuesta en la que se podrán incorporar caracteres de origen árabe o asiático, permitiendo así una auténtica ‘democratización’ de la red de redes.