19 Ago
Top 10: Científicos Locos
Algunos de sus inventos y descubrimientos aun tienen repercusión en nuestra vida diaria; en otros casos fueron un insólito fraude. Te presentamos una lista de hombres de ciencia extravagantes. Continua leyendo…
19 Ago
Algunos de sus inventos y descubrimientos aun tienen repercusión en nuestra vida diaria; en otros casos fueron un insólito fraude. Te presentamos una lista de hombres de ciencia extravagantes. Continua leyendo…
15 Ago
El filósofo alemán Arthur Schopenhauer (1788-1860) fue una de las mayores inteligencias del pensamiento europeo en el siglo XIX. La influencia de su obra más importante El mundo como voluntad y representación, publicada en 1816, alcanzó al también filósofo Friedrich Nietzsche y al psicoanalista Sigmund Freud. Solterón y enemistado con sus colegas, sostuvo una visión trágica de la vida según la cual los hombres están gobernados por una poderosa fuerza superior a ellos, un impulso ciego que los conduce a la nada y nunca queda satisfecho. Su mal carácter y sus teorías a contracorriente le granjearon grandes enemistades y ácidas discusiones. Schopenhauer pensaba que, cuando las artes de la argumentación fracasan, el último recurso son los insultos y las ofensas. Alianza Editorial acaba de reeditar un pequeño libro (El arte de insultar, 2007) donde se recopilan las amarguras y ofensas de Schopenhauer a lo largo de sus escritos. Todos conocemos la más famosa: “Las mujeres son seres de cabellos largos e ideas cortas”, pero hay bastantes más que hemos seleccionado aquí, todo un banquete para los pesimistas: Continua leyendo…
14 Ago
Es cuestión de perspectiva: aunque a la población de China no le llamó la atención esta imagen de la selección española de básquetbol preparándose para los Juegos Olímpicos de Beijing, los diarios ingleses hicieron de esto un gran escándalo al tacharlos de racistas. Este fenómeno, el racismo, existe y es un problema muy grave, aunque muchas veces la mercadotecnia se pasa por alto cualquier sensibilidad. Continua leyendo…
07 Ago
A fines del siglo XIX varios artistas plásticos estadounidenses estaban al pendiente de la evolución estética en Europa. Uno de los casos más relevantes es el del pintor John Singer Sargent (1856-1925). Originario de Boston, estudió pintura en Florencia y París en plena época del Impresionismo. Sin embargo, en su mejor etapa optó por la vertiente realista y la gran tradición de autores como Diego Velázquez (1599-1660). Así como el escritor Henry James (1843-1916) se convirtió en el más europeo de los literatos estadounidenses, Sargent adoptó sabiamente la influencia del Viejo continente y fue el pintor favorito del la aristocracia londinense. Sus retratos, con un excepcional manejo del claroscuro, alcanzan gran profundidad sicológica y, vistos hoy, hacen eco de un mundo opulento, plácido y decadente. En los últimos años de su carrera incursionó en el paisaje y el desnudo masculino y dibujó escenas de la Primera Guerra Mundial. Nada mejor que olvidarse del hostil mundo que nos rodea y recorrer su galería aquí
30 Jul
Hoy, con la irritante inmediatez del correo electrónico, nadie parece recordar la antigua costumbre de depositar un texto en el interior de una botella vacía y arrojarla al mar con la esperanza de que llegue hasta su destinatario, probable salvador de un náufrago. Una forma azarosa y extraña de entablar contacto que entusiasmó a literatos como Julio Cortázar en su célebre texto dedicado a la actriz Glenda Jackson. Hay, sin embargo, curiosas historias sobre ese singular medio de comunicación. El viaje más largo fue el de una botella conocida como El holandés errante arrojada en 1929 por unos científicos alemanes a las aguas del sur del Océano Índico. En su mensaje, que podía verse desde el exterior, solicitaban que quien la encontrara informara de su hallazgo y la devolviera al mar. Arrastrada por una corriente llegó hasta América del Sur. La regresaron al mar… surcó el Atlántico y retornó al Índico, casi al mismo punto de su origen. En 1935 fue descubierta navegando en las costas occidentales de Australia: a lo largo de seis años de viaje había recorrido más de 16,000 millas náuticas. No sabemos qué ocurrió después con ella. ¿Alguno de ustedes la ha visto?
Lean el relato de Cortázar aquí.
Foto: worth1000.com
25 Jul
25 Jul
A siete años de a creación de la primera enciclopedia colectiva, surge un modelo que pretende ser la competencia. ¿La estrategia de Google es la correcta? Continua leyendo…
24 Jul
Ha pasado ya un año desde la muerte del presidente ruso Boris Yeltsin (1931-2007), el primero elegido democráticamente en su país y uno de los impulsores de la caída del comunismo y la desintegración de la Unión Soviética promovidos por Mijaíl Gorbachov. Muy aficionado al alcohol, en muchos momentos de su carrera nos recordó que si los políticos no sirven para nada (cuando no son los abiertos enemigos de la población), lo menos que pueden hacer por nosotros es divertirnos. Y para recordar esa misión presentamos aquí su sensacional número de baile.
Luis Bernardo Pérez es un talentoso escritor de relatos breves e inteligentes que en unas cuantas palabras abre ventanas a lo inesperado. En 2004 obtuvo el Premio Nacional de Cuento Efrén Hernández. Acaba de publicar el libro Fin de fiesta y otras celebraciones bajo el sello de Editorial Ficticia con el cuidado diseño y las portadas siempre atractivas que caracterizan a sus libros.
Tomado de ese volumen, este es su cuento Abracadabra, la pequeña crónica de un desaparecido:
Con motivo de mi octavo aniversario, papá y mamá organizaron una fiesta en casa. Hubo juegos, globos y serpentinas. También un mago. Durante la función, Shankar el Magnífico solicitó un voluntario y, como era mi cumpleaños, fui el elegido. Pasé al frente en medio de una gran expectación y me introduje en un baúl misterioso. Desde entonces nadie ha vuelto a verme.
¡Vaya final para una fiesta de cumpleaños!
Página de Luis Bernardo Pérez en Ficticia, ciudad de cuentos e historias
21 Jul

Comencemos por distinguir el masculino del femenino. El Horla es un relato fantástico de terror creado por el escritor francés Guy de Maupassant (1850-1893) en 1887 sobre una criatura hecha de materia invisible e impalpable que escapa a cualquier investigación a través de los sentidos. Se apropia de la voluntad de sus víctimas y extrae de ellas toda su energía vital hasta sumirlas en la locura. La orla es la simple orilla de una prenda, a veces adornada. Pero hasta ese fragmento de tela puede estar dotado de un significado simbólico. En Medio Oriente rozar con la mano la orilla de una túnica o vestido era una manifestación de respeto o sumisión. Por el contrario, arrancarla o cortarla era un castigo que llenaba de deshonra a su merecedor que quedaba a merced de su enemigo. Generalmente se asociaba a otra forma de humillación: cortar el cabello del castigado. Dos palabras homófonas y aparentemente inconexas se suman en una forma inédita de terror metafísico y vergüenza social. Una combinación irresistible…