
Un grupo de ingenieros franceses ha creado Scubster, un submarino monoplaza que funciona como si fuera una bicicleta, con unas hélices gemelas que están conectadas a unos pedales. El vehículo mide 3.5 metros de largo y está fabricado íntegramente con fibra de carbono, lo que lo hace bastante ligero. Puede alcanzar una velocidad de 8 kilómetros por hora cuando su piloto está en buena forma, y se sumerge hasta 6 metros de profundidad. La cabina es totalmente hermética, y el usuario respira con una máscara y una botella de oxígeno.
De momento, los creadores de Scubster ya han conseguido permanecer con él una hora bajo el agua en el mar Mediterráneo, frente a la Costa Azul. Sus creadores esperan participar con este original submarino ecológico en la próxima Carrera Internacional de Submarinos que se celebrará en junio de 2011 en Estados Unidos.

Según el meteorólogo Jeff Masters, excazador de huracanes y co-fundador de la compañía The Weather Underground, un total de 15 países han superado este año su récord de temperaturas máximas. Eso supone que un 19% de la superficie del planeta ha sufrido un intenso calor en 2010. Es el caso de Pakistán, que el 26 de mayo alcanzó la temperatura más alta registrada en Asia, o de Rusia, que este verano ha visto como su capital, Moscú, ardía a 40 ºC. Desde que empezaron a tomarse medidas homologadas de temperatura, 130 años atrás, Moscú no había tenido tan altas temperaturas ni durante tanto tiempo (3 semanas).
Finlandia reportó en la localidad de Joensuu 37.2 °C el día 29 de julio, y en Chipre los termómetros marcaron 46,6ºC el pasado 1 de agosto. Irak tuvo la temperatura más alta de su historia el 14 de junio al alcanzar 52.0 °C en la ciudad de Basra. Y a la lista se suman Bielorrusia, Ucrania, Qatar, Sudán, Níger, Arabia Saudí, Chad, Kuwait , Birmania, la Isla Ascensión, las Islas Salomon y Colombia.
La Organización Meteorológica Mundial (OMM) ha asegurado que estamos viviendo una secuencia sin precedentes de eventos meteorológicos extremos. Además de la situación de Rusia o Pakistán, la OMM destaca que el 5 de agosto el sensor MODIS del satélite Aqua de la NASA detectó el desprendimiento de una enorme isla de hielo del glaciar Petermann en Groenlandia. El fragmento, con una superficie de 260 kilómetros cuadrados y un espesor medio de 224 metros. La última vez que se produjo una fractura de estas proporciones en el Ártico fue en 1962.

Las toneladas de residuos plásticos que inundan el océano Pacífico podrían dejar de ser un problema si, como pretende el estudio de arquitectos holandés WHIM Architecture, se utilizan para construir una isla artificial habitable, la Isla Reciclada (Recycled Island). Según los impulsores de este proyecto, se trata de alcanzar tres objetivos simultáneamente: limpiar los océanos de una enorme cantidad de residuos plásticos, crear una nueva tierra y construir un hábitat sostenible en medio del mar. Transformando la basura en un material de construcción contribuirán a limpiar el océano.
Además, la nueva isla, que se construirá como un asentamiento urbano pero respetando la naturaleza, utilizará exclusivamente fuentes de energía renovables, y será autosuficiente desde el punto de vista de la alimentación. Entre otras cosas está previsto el cultivo de algas, que además de como alimento pueden utilizarse para obtener biocombustible y como fertilizantes.
En principio, está previsto que la Isla Reciclada ocupe una extensión de 10.000 kilómetros cuadrados, equivalente a la superficie de Hawaii.

Se llama así al hecho de que el gasto per cápita de electricidad en California ha permanecido estable desde 1973, mientras que en el resto de EE UU ha crecido un 50%. El efecto se atribuye al ahorro y la eficiencia energética, una causa liderada por el físico Arthur H. Rosenfeld, que nació en Alabama, en 1927.
Miembro de la Comisión de Energía californiana, Rosenfeld ha sido pionero en la investigación sobre miniaturización de balastos electrónicos –unos equipos que mantienen estable el flujo de la corriente–, lo que llevó al desarrollo de lámparas fluorescentes compactas. En su honor, se ha creado la unidad de medida Rosenfeld, que sirve para calibrar el ahorro energético. Así, 1 rosenfeld equivale al consumo eléctrico de una ciudad norteamericana de 250,000 habitantes.

La huella de carbono que dejarán las botas de fútbol en el transcurso del Mundial de Sudáfrica alcanzará los 2.8 millones de toneladas de CO2 equivalentes a 6,000 lanzamientos espaciales. Es el cálculo que han realizado las autoridades sudafricanas de Turismo en colaboración con la Embajada de Noruega, y de las que se hace eco el diario británico The Guardian.
La mayor parte de las emisiones procederán del traslado de los espectadores y los jugadores a los estadios (algo más de 2/3). “Dado que se estima que 1.2 millones de personas verán los partidos en directo, supondrá un coste de 2.3 toneladas por espectador, equivalente al consumo de 4 meses de gas y electricidad en un hogar medio”, explican en The Guardian. Además, se calcula que cada uno de los 64 partidos serán vistos por televisión por 93 millones de personas en todo el mundo. Si además cada persona lo hiciera sola en una pantalla de plasma, las emisiones se multiplicarían por dos.
El estudio pretende hacer una reflexión sobre el coste medioambiental de eventos de esta envergadura.

El nenúfar pigmeo de Ruanda (Nymphaea thermarum) es un diminuto nenúfar africano –de sólo 1 centímetro de ancho- descubierto en 1985 por un botánico alemán y endémico de una zona de Raanda, de dónde desapareció hace apenas dos años debido a las agresiones que sufría su hábitat. Lo bueno es que un puñado de sus semillas fueron llevadas a los Jardines Botánicos Reales Kew, en Londres (Reino Unido), donde germinaron el año pasado (no sin dificultades). Y ahora, el horticultor Carlos Magdalena acaba de descubrir cómo crece esta planta acuática, que en condiciones naturales vive en fuentes termales, con un equilibrio muy preciso entre las concentraciones de dióxido de carbono y oxígeno. Su hito es una gran noticia en la víspera del Día Mundial de la Biodiversidad, que se celebra el próximo 22 de mayo.
Ahora, Carlos Magdalena planea reintroducir esta planta en su hábitat nativo, en las aguas termales de Ruanda.

Muchas de las bebidas que consumimos vienen enlatadas, sobre todo en recipientes de 330 ml, lo que genera una gran cantidad de residuos y emplea mucha energía para su fabricación. Ante este problema ambiental, la empresa Rexam PLC ha creado la lata más delgada del mundo, cuyo grosor es menor que el de un cabello humano. Al ser ultrafina y estar fabricada con menos aluminio, también es la más ligera del mercado.
La nueva lata creada tiene un grosor de 0.25 milímetros, es decir, más fina que el cabello humano, lo que la convierte además en el recipiente de aluminio de menor peso del mercado. Tal y como informan sus creadores, “para crear esta fina capa de aluminio sin poner en peligro su fuerza, se ha utilizado una compleja tecnología”.
Esta reducción del espesor y peso de la lata tiene varios beneficios ecológicos. Por un lado, su reciclaje ahorra energía y tiempo, pues en su creación se tarda sólo seis semanas y utiliza casi la mitad de la cantidad de energía que la producción de una nueva lata. Además, al pesar menos, se necesita menos energía para su transporte, reduciendo el consumo de combustible y por tanto las emisiones efectivas de CO2 a la atmósfera. Por último, puesto que es más fina, tarda menos en enfriarse la bebida de su interior, de modo que, cuando se coloca en la nevera, la energía utilizada en la refrigeración del líquido es también menor.

Científicos estadounidenses han creado un revestimiento inteligente y ecológico para techos, que atrae o repele los rayos solares para mantener la temperatura en el interior de la vivienda. El invento ha sido presentado en la primera jornada de la 239 reunión anual de la Sociedad Americana de Química (ACS), que se celebra en San Francisco (EE.UU.) hasta el próximo día 25.
Hasta ahora, se podía elegir entre un tejado de color claro, que repele la luz solar y reduce la factura del aire acondicionado en verano y aumenta la de la calefacción en invierno, o unas tejas oscuras que atraen los rayos solares y disminuyen los gastos de calefacción en invierno, pero literalmente “fríen” el tejado en verano.
Sin embargo el nuevo revestimiento, fabricado a base de aceite desechable procedente de restaurantes de comida rápida, puede “leer” un termómetro y “decidir” si repele o absorbe el calor solar en función dela temperatura exterior.”Éste es uno de los materiales de revestimiento más innovadores y prácticos desarrollados hasta la fecha”, según explica el químico Ben Wen, principal autor del proyecto. “Incluso reduciendo o incrementando en unos pocos grados la temperatura del tejado puede suponer una gran diferencia en la factura energética”, añade.
El revestimiento se obtiene procesando aceite de cocina utilizado para formar un polímero líquido que se endurece como un plástico. El producto es inodoro, no tóxico e ignífugo, y puede fabricarse en cualquier tono, desde claro a oscuro. Los químicos esperan comercializar el producto de aquí a tres años y señalan que su precio será inferior al de los revestimientos utilizados en la actualidad.

Un informe de la Universidad de Oxford titulado Future of mobility roadmap sugiere que el mejor modo de frenar a corto plazo las emisiones de dióxido de carbono (CO2) es reducir el tamaño y el peso de los automóviles.
David King, director del estudio, y sus colegas han analizado a fondo el futuro del transporte por carretera. Y han llegado a la conclusión de que si se quieren reducir las emisiones que causan el efecto invernadero, los vehículos eléctricos y de hidrógeno no van a conseguirlo de manera inmediata, ya que aún existen limitaciones técnicas y de suministro para su uso masivo. Por eso, recomiendan a los gobiernos aumentar los impuestos sobre vehículos grandes y energéticamente ineficientes, y reinvertir el dinero recaudado en mejorar los transportes públicos y potenciar el transporte en bicicleta y caminando. “Pero primero hay que convencer a los consumidores de que adquieran nuevos hábitos”, aseguran.
El informe destaca también el uso de biocombustibles obtenidos a partir de algas, aunque recuerda que la disponibilidad de estos combustibles ecológicos será limitada. Y subraya que sustituir la mayoría de los vuelos nacionales en países como Gran Bretaña por viajes en tren de alta velocidad también supondría una reducción drástica de las emisiones contaminantes.

La empresa Seymourpowell, con sede en Londres (Reino Unido), promete revolucionar el transporte del futuro con su Aircruise, un gigantesco crucero con un dirigible vertical que funciona con energía natural. Aunque de momento es sólo un proyecto, sus creadores aseguran que será una alternativa idónea para viajar de un continente a otro sin estrés.
El Aircruise, con forma de papalote, se desplazará en silencio y sin contaminar gracias a sus células de combustible de hidrógeno. Además, esta fuente de energía limpia se complementa con paneles fotovoltaicos en las superficies exteriores que recogen la luz solar durante el día.
El zepelín se elevará hasta 3 kilómetros y medio de altitud gracias a los 330,000 metros cúbicos de hidrógeno que lleva en su interior. A bordo de este crucero, con capacidad para 100 pasajeros, podremos ir de Londres a Nueva York en 37 horas, o de los Ángeles a Shanghái en 90 horas. Y en su interior, una piscina con fondo transparente nos permitirá nadar “sobre las nubes”, literalmente.
La firma coreana Samsung Construction & Trading, que ha quedado prendada del proyecto, asegura que podría convertirse en realidad a partir de 2015.