En 2006 mientras un par de buzos alemanes se adentraron en las cuevas sumergidas de Chan Hol, ubicadas en Quintana Roo, accidentalmente encontraron un esqueleto femenino en el fondo arenoso. La UNAM, INAH y el Museo del Desierto de Coahuila han trabajado en conjunto en un proyecto que hasta ahora les ha arrojado el hallazgo de cuatro esqueletos mas que según las investigaciones es la primera vez que se registra la presencia de este grupo humano en la zona tropical de México.

Hace 10,000 años los grupos humanos en el continente americano respondían a dos grandes patrones biológicos. En el primero, los mas antiguos hasta ahora,  se encuentran los llamados Paleoamericanos que tienen como característica principal cráneos alargados, combinado con caras verticales y angostas mientras que el segundo grupo se caracteriza por cráneos redondeados y caras cuadradas, similares a las de los indígenas actuales, “Sin embargo, lo descubierto en Quintana Roo no se ajusta a ninguna de estas pautas; más bien tiene características intermedias. Al comparar el cráneo mejor conservado de nuestra colección, el de la Mujer de Las Palmas, con calaveras de todo el mundo (tanto pleistocénicas como modernas), vemos que no se parece ni a las paleomericanas ni a las amerindias, sino a un grupo de fósiles de 10 mil años de antiguedad del sureste de Asia”, comentó Terrazas, encargado del Laboratorio de Estudios de Prehistoria y Evolución Humana del Instituto de Investigaciones Antropológicas de la UNAM, sin duda estos vestigios registran la presecia de este grupo humano en la zona tropical de México.

Thomas Philips (1792-1872) fue un anticuario inglés amante por la colección de libros al grado de llenar su casa con miles de ejemplares de todo el mundo, a un amigo le escribió “quiero tener todos los libros del mundo”. Su obsesión por esto fue cubriendo todos los espacios en su casa dejando solo libre un pequeño espacio donde su esposa guardaba sus vestidos. Thomas compró grandes lotes de papelería oficial de una notaría pública, guardó toda su correspondencia y todo manuscrito que caía en sus manos. Philips perdió su fortuna en este desmedido afán pero su colección consta de 40,000 ejemplares y 60,000 manuscritos que acumuló en su mansión. Sin duda un bibliomaníaco de admirar. Conoce mas de este personaje en la actual edición de Muy Interesante México.

Treinta y seis momias de Guanajuato (México) salieron del país con la finalidad de ser expuestas al público en el Centro de Ciencia de Detroit (EE.UU.) desde octubre 2009 y estarán 3 años en diversas exposiciones. La colección se le nombra “Momias Accidentales” y tiene como objetivo presetarse en distintos museos de ciencia y arquelogía.  La exhibición tiene como objetivo relatar la historia, cultura y vida de un sector social del Guanajuato de hace mas de un siglo y lo hace explorándolas en un sentido de investigación científica, histórica y cultural de estas momias conformadas por mineros, soldados, agricultores y niños cuyos cuerpos quedaron accidentalmente momificados en la ciudad de Guanajuato y posteriormente fueron almacenados en criptas encima de la tierra.

 

2,500 años han pasado desde la Batalla de Maratón. La primera y aplastante victoria de los Griegos frente los Persas, que acabó con la hazaña de un mensajero que corrió para anunciar la victoria y murió por el esfuerzo. Pero, ¿quién corre 40 kms con tal premura sólo para anunciar una victoria?

Para empezar, lo cierto es que no corrió tal distancia, sino aproximadamente 200 kms más, y no marchaba feliz por una victoria contra todo pronóstico, en realidad corría para pedir auxilio a los espartanos. La sombra persa se cernía sobre el mundo griego.

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El Andalgalornis, un pájaro de metro y medio de alto que no podía volar y vivió hace entre 23 y 5 millones de años, en el período conocido como Mioceno, fue un temido depredador que propinaba golpes de boxeador para matar a sus presas, según revela un estudio realizado por un equipo internacional de paleontólogos.

Para llegar a esta conclusión, los investigadores utilizaron un escáner del cráneo del animal realizado con tomografía computerizada y técnicas de ingeniería, que permitieron reproducir sus movimientos en tres dimensiones en un ordenador. Es la primera vez que se analiza el método de ataque de un ejemplar de un grupo ya extinto de grandes aves no voladoras de la familia Phorusrhacidae, conocidas popularmente como “pájaros del terror” por su imponente tamaño.

En concreto, el ejemplar estudiado vivió en el noroeste de Argentina hace seis millones de años, medía 1.4 metros de alto y pesaba unos 40 kilos. Su cráneo, extremadamente rígido, medía 37 centímetros y estaba dotado de un pico curvado como el de un halcón y sorprendentemente hueco por dentro. Las técnicas muestran que la ágil criatura atacaba y se echaba hacia atrás repetidamente tras cada preciso golpe que propinaba a su víctima. Los detalles han sido publicados en la revista PLoS ONE.

Los científicos, de Argentina, EEUU, Australia y Francia lograron determinar su método de caza al comparar modelos en 3D del pájaro del terror y de dos especies actuales, el águila y la seriema, considerada como su pariente vivo más cercano. Los investigadores también midieron la fuerza de la mordedura del ave en comparación con el águila y la seriema y determinaron que era menor de lo esperado. Por ello, el “ave del terror” se veía obligado a emplear un método parecido al de los boxeadores, consistente en una estrategia de ataque y retirada, con golpes precisos como los de un hacha.

“Las aves en general presentan un cráneo con gran cantidad de puntos de movilidad entre los huesos que lo componen, que les permite tener cráneos ligeros, pero fuertes. Sin embargo, hallamos en Andalgalornis que estos puntos de movilidad se han convertido en uniones rígidas, inmóviles. Este ave tiene un cráneo fuerte, a pesar de tener un pico curiosamente hueco”, explicó Lawrence Witmer, de la Ohio University College of Osteopathic Medicine, profesor de paleontología y anatomía. La evolución del pico estaría presuntamente asociada a la pérdida de la capacidad de vuelo, así como a su gran tamaño.

Los “pájaros del terror”, que se alimentaban de mamíferos hoy extintos y competían con marsupiales diente de sable, se convirtieron en los principales depredadores de su entorno.

 

Muchas mujeres toman la famosa píldora para evitar el embarazo. Este fármaco anticonceptivo marcó un hito en la historia femenina, pero hasta llegar a la píldora actual la ciencia ha tenido que avanzar mucho…

El 18 de agosto de 1960 se lanzó en Estados Unidos “Enovid”, la primera píldora anticonceptiva, con muy buena acogida en el mercado. Sin embargo, comparada con la píldora actual era un fármaco mucho más peligroso. Las mujeres se arriesgaban a padecer efectos secundarios con mucha más facilidad que ahora: cólicos, cáncer de ovario, así como enfermedades pélvicas, cardíacas o hipertensión.

La medicina ha tenido que avanzar mucho hasta alcanzar un medicamento seguro y eficiente como el que existe hoy en día. Las primeras píldoras contenían una combinación de hormonas en dosis muy altas, lo que tenía consecuencias negativas más fuertes y frecuentes en las mujeres que las utilizaban.

Tras varios intentos por mejorar el fármaco, fue casi una década después cuando se comprobó que los estrógenos podían provocar resultados no deseados. Surgió entonces, la necesidad de buscar la dosis más pequeña posible, que no produjera un impacto importante en el sistema hormonal de la mujer y que brindara un buen nivel de anticoncepción.

Avances científicos constantes, anticonceptivo natural

Gracias a los avances científicos, sus efectos secundarios se han minimizado e incluso se han conseguido efectos positivos en la salud y comodidad de la mujer. Esto se debe a que las píldoras de hoy en día necesitan menos dosis para conseguir el mismo resultado, por lo que el impacto hormonal es mucho menor.

Desde la década de los 80 la investigación en anticonceptivos ha sido un campo en constante ebullición. Los parches y los anillos que se empezaron a comercializar en 2002 son el fruto de esta continua búsqueda por mejorar estos medicamentos. El último avance ha sido la creación de la píldora natural, el “Qlaira”, un anticonceptivo que libera el mismo estrógeno que produce de forma natural el cuerpo de la mujer. Así se evita la asimilación de hormonas artificiales por el organismo.

 

Científicos de la Universidad de Princeton hallaron fósiles de esponjas primitivas de un centímetro de longitud en unas rocas al sur de Australia. Los análisis revelan que el ejemplar fosilizado vivió en los océanos hace 650 millones de años, lo que lo convierte en el animal más antiguo de la Tierra.

Hasta ahora, dicho récord lo ostentaba un Namcalathus que vivió hace 550 millones de años y cuyos restos fueron descubiertos en el 2000. El fósil hallado ahora superaría, por tanto, en 70 millones de años la antigüedad del Namcalathus, tal y como explican sus descubridores en la revista Nature Geoscience.

Para extraer el fósil de la esponja de la roca en la que estaba calcificado e incrustado, los investigadores tuvieron que raspar y fotografiar la superficie en secciones. Posteriormente, mediante un programa digital, pudieron crear un modelo digital del fósil en tres dimensiones. “Creek0s que existían alfombras microbianas que construyeron un sustrato parecido a un arrecife y que estas esponjas crecían encima”, explican en el artículo Adam Maloof y Catherine Rose, coautores del estudio.

El descubrimiento constituye la primera evidencia directa de que la vida animal ya existía antes y sobrevivió durante la glaciación más severa sufrida por la Tierra. Ese período se conoce como “Tierra bola de nieve” y ocurrió al final del Criogénico, cuando la mayor parte del planeta quedó cubierta por hielo, destacan los especialistas.

 

Gracias a los archivos del sitio web inglés Ancestry.com, que ayer sacó a la luz detalles de los testamentos de destacados personajes históricos que murieron entre 1861 y 1941, hemos descubierto que Karl Marx murió en la pobreza y que sólo nombró como heredera a su hija menor, mientras que Charles Darwin y el novelista inglés Charles Dickens dejaron el equivalente a 20 y 10 millones de dólares, respectivamente.

El autor del Manifiesto Comunista, el alemán Karl Marx, murió en Londres en 1883 con propiedades por valor de tan sólo 250 libras, que heredó su hija menor Eleanor y que hoy equivaldrían a 36,268 dólares. En cambio, Charles Darwin dejó a su muerte en 1882 un patrimonio total de 146,911 libras, alrededor de 20.4 millones de dólares actuales. El legado de Darwin fue casi el doble que el del novelista inglés Charles Dickens dejó al morir en 1870, cuyas propiedades estaban valoradas en 80,000 libras, el equivalente a 10.9 millones de dólares. 

Los secretos del escritor escocés Arthur Conan Doyle, autor de los libros de Sherlock Holmes, o de Lewis Carroll, autor de Alicia en el País de las Maravillas, también han sido revelados. Conan Doyle dejó a sus descendientes 63,491 libras a su muerte en 1931, lo que a día de hoy equivaldría a 4.7 millones de dólares. Pero sólo fueron beneficiados su última mujer y su hijo varón Denis. En 1898, Carroll dejó un patrimonio valorado tras su muerte en 1898 en 4,145 libras, el equivalente a 709,144 dólares actuales. Y Oscar Wilde sólo dejó 100 libras a su amigo Robert Ross.

“Gracias a estos testamentos, cualquiera que quiera encontrar un antepasado en nuestra página, podrá averiguar muchas cosas sobre cómo vivió, qué heredó y de quién, lo que significa que podrá descubrir también cómo podría haber vivido en otra época”, explicó Jones, responsable de “Ancestry”. El ambicioso objetivo de los creadores del sitio, que ya tiene 865 millones de registros, es tratar de crear un árbol genealógico universal, con fechas precisas de nacimiento y muerte, documentos, etc.

 

Un robot intentará penetrar a finales de este año hasta el centro de la pirámide de Keops, en el complejo egipcio de Giza, para desvelar el secreto que ocultan tres puertas de piedra caliza desde hace 4,500 años.

La pirámide fue construida por el rey Keops alrededor del año 2560 a.c., y es considerada como la única maravilla del mundo antiguo aún en pie. En el centro de la pirámide hay dos cámaras. La superior, que es la cámara del rey, no presenta incógnitas, ya que dos túneles con una inclinación de 45 grados, cavados a ambos lados de la cámara, conducen al exterior del monumento. La cámara de la reina, excavada bajo la anterior, es la que presenta el enigma. Los dos túneles, el del norte y el del sur, cavados con la misma inclinación de 45 grados que los del rey, se interrumpen delante de sendas puertas de piedra caliza. En 2002, se consiguió abrir la puerta del túnel sur y el operativo reveló otra puerta, que parecía ocultar algo.

El equipo de investigadores de la Universidad de Leeds (Inglaterra) y el Consejo Supremo para las Antigüedades de Egipto ha decidido emplear un robot, llamado Djedi en honor del mago que el rey Keops solía consultar para la construcción de su pirámide, cuya misión será taladrar la segunda puerta sin causar daño innecesario.

 

Un fósil de una especie antigua de cocodrilo con rasgos dentales propios de un mamífero ha sido descubierto en la escisión Rukwa de Tanzania (África). Su hallazgo “ha cambiado la imagen que se tenía de la vida animal hace 100 millones de años en la actual África subsahariana”, según revela un estudio que publica esta semana la revista Nature.

“Si sólo miras sus dientes no pensarías que se trata de un cocodrilo, más bien te preguntarías qué extraño mamífero o reptil con rasgos de mamífero es”, explica Patrick O’Connor, profesor de anatomía en el Colegio de Medicina Osteopática de la Universidad de Ohio (Estados Unidos).

Los científicos han descrito a esta nueva especie, bautizada como Pakasuchus, como un animal pequeño que no era tan pesado como los actuales cocodrilos, excepto por su cola. “Su cabeza podría caber en la palma de la mano”, ha señalado O’Connor, que encontró un espécimen completo en 1998 y que ahora ha recuperado partes de siete individuos distintos. Otros aspectos de su anatomía sugieren que era un animal principalmente terrestre, con gran movilidad, que se alimentaba de insectos y otras pequeñas criaturas.

En un principio, lo que más desconcertó a los expertos fue la serie de dientes hallados, con bordes afilados para masticar la comida, semejantes a los molares de los mamíferos carnívoros, desconcertó a los expertos. “Una vez que seamos capaces de estudiar con detenimiento estos dientes nos daremos cuenta de que hemos averiguado algo nuevo y muy excitante”, asegura O’Connor.

La nueva especie pertenece a una rama secundaria del linaje de cocodrilos que vivió durante el Mesozoico. Los científicos estiman que estas criaturas eran abundantes entre 110 millones y 80 millones de años atrás.